El ambiente no crea al individuo, como tampoco el individuo crea al ambiente. Cada uno es lo que es: cada cual tiene su carácter particular debido a su relación consigo mismo, con el otro y con el todo.
El estudio del modo como el ser humano funciona en su ambiente es el estudio de aquello que ocurre en el límite de contacto entre el individuo y su ambiente. Es en este límite de contacto donde ocurren los eventos psicológicos.
El ambiente y el organismo están en una relación de reciprocidad, es de hecho una relación de opuestos dialécticos.
Además de necesidades y un sistema de orientación y de manipulación con los cuales lograr la satisfacción, el individuo tiene actitudes hacia aquellas cosas existentes en el ambiente que pueden facilitar o entorpecer su búsqueda de satisfacción.
Los objetos en el mundo reciben una catexis. De aquellos que son deseables porque ayudan a satisfacer las necesidades del individuo y a restaurar su equilibrio perturbado, se dice que poseen una catexis positiva. Se dice que tienen catexis negativa aquellos objetos que son indeseables.
El hombre vive suspendido entre la impaciencia y el miedo. La primera forma emocional que asume la excitación -generada por la presencia de una necesidad y su concomitante perturbación del balance- es la impaciencia. La impaciencia es la base de la catexis positiva. Por el contrario, el miedo es la base de todas las catexis negativas, es la experiencia que va en contra de la supervivencia. La catexis negativa apunta hacia el peligro, hacia el apoyo disminuido, o incluso hacia la muerte.
El individuo quiere apropiarse o ganarse ("contacto") aquellos objetos o personas en el ambiente que tienen catexis positiva. Por otra parte, el individuo tiene una orientación completamente diferente hacia aquellos objetos o personas que tienen una catexis negativa, a éstos los quisiera aniquilar o remover del campo ("retiro").
El contacto y el retiro son opuestos dialécticos. Son descripciones de los modos como enfrentamos los eventos psicológicos, son los modos que tenemos para tratar en el límite de contacto con objetos en el campo. En el campo organismo/ambiente, las catexis positivas y negativas (contacto y retiro) se comportan de forma muy similar a las fuerzas atractivas y aversivas del magnetismo. El campo total compuesto de organismo/ambiente es en sí una unidad diferenciada dialécticamente. Biológicamente se diferencia en organismo y ambiente, psicológicamente en lo propio y lo otro, moralmente en egoísmo y altruísmo, científicamente en subjetivo y objetivo.
Cuando el objeto catexial, ya sea su catexis positiva o negativa, ha sido apropiado o aniquilado, contactado o alejado, o tratado de alguna manera satisfactoria para el individuo, entonces tanto él como la necesidad con la cual está asociada desaparecen del ambiente; se dice que la gestalt está cerrada.
Este "contactarse con" y "retirarse del" ambiente, esta aceptación y rechazo del ambiente, son las funciones más importantes de la personalidad integral. Esto reside en la capacidad de discriminar.
La fuerza básica que energiza toda nuestra acción es la emoción. Las emociones son nuestra vida misma.
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Fragmentos de:
FRITZ PERLS - El enfoque gestáltico: Testimonios de terapia
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