27.5.14

Descubrir la pasión

  • confluir las cosas que te encanta hacer y las que se te dan bien
  • fortalecer el sentido de tu identidad y mejorar tu bienestar
  • cambiar siempre y cuando seas capaz de superar las limitaciones
  • aprovechar del todo tus facultades
  • tener plena conciencia de que el cambio es posible
  • pensar de forma diferente
  • añadir a los cinco sentidos que ya existen un sexto: la intuición
  • cambiar la pregunta ¿Cómo eres de inteligente? por esta otra ¿De qué modo eres inteligente?
  • ser creativos y eminentemente activos, hacer conexiones
  • estar en tu zona
    • ser consciente de que aquello que estás haciendo te apasiona y te llena de energía
    • ser, más que en ningún otro sitio, tú mismo. En ella te vuelves más decidido y entregado
    • experimentar una sensación plena de libertad y autenticidad
    • conectar con otras personas que compartan tu misma pasión, encontrar tu tribu, es decir, personas afines a ti
  • superar:
    • personalmente > el miedo y la angustia que provoca la búsqueda del Elemento y hacerlo con actitud y determinación personal
    • socialmente > el miedo a la desaprobación
    • culturalmente > la idea de lo que se entiende por aceptable e inaceptable, teniendo muy en cuenta de que a veces la cultura condiciona tu vida de una forma imperceptible e inconsciente
  • maximizar las oportunidades y actuar en consecuencia a estas
  • estimular la intuición, ver de otra forma las situaciones cotidianas, reelaborar lo que no funciona para hacer de ello algo provechoso y actuar con perseverancia
  • ver las diferentes partes de nuestra vida interactuando e influyéndose entre sí, en una concepción más dinámica y orgánica
  • vivir desde tu trabajo, tu tiempo libre (pasivo y sin esfuerzo) y tu entretenimiento (actividad de esfuerzo físico y mental)
Fuente:

25.5.14

La llave de la buena vida: coraje, transparencia y atención


Hay temas que son inevitables para todos: el tema de la sexualidad, el tema de crear vínculos, el tema de desarrollar una profesión, de ganarse la vida, el tema de enfrentar la soledad, el tema de mirar de cara en su momento a la muerte, son temas universales.
Joan Garriga presenta "la llave que abre todas las puertas", las puertas de ganancia o expansión, y las de pérdida o retracción.
La llave como símbolo, es de oro porque representa un trasfondo, un latido esencial, que impera siempre en la vida, más allá de cómo nos va.

Nos da 3 recursos o herramientas:
  • El coraje; dar los dones y talentos que tenemos
  • La transparencia; ser lo que somos, vivir desde la propia realidad
  • La atención, la presencia, el darse cuenta, la percatación; distinguir lo que somos y tenemos, de lo que no somos y no tenemos

En gran parte, el sentido de la vida es servir a la vida, entregar lo que tenemos y hacer algo bueno. A la vez hay una dialéctica constante, un diálogo entre el yo y nuestra voluntad, y la vida con su propia voluntad. Shakespeare dice que "voluntad y destino discurren por distintas sendas". Entonces, lo que nos concierne para una buena vida es decirle a la vida lo que queremos, invertirnos en la dirección de lo que nos mueve, con todas las consecuencias, pero luego nos concierne también ponernos en sintonía con lo que la vida quiere, aunque sea distinto de lo que nosotros queremos.
Hay que saber rendirse ante la voluntad de la vida, pero no como un acto de humillación o sumisión, sino como un acto de grandeza.

El masaje tailandés, el masaje perceptivo

El masaje tailandés es pues no solo una práctica física si no también una práctica devocional compasiva en la que paciente y dador se sumergen por completo en el arte de la meditación y la compenetración entre movimientos, toques, estiramientos, rotaciones, balanceos y respiración realizados de manera consciente para el total restablecimiento de la salud vista desde un espectro holístico.
Esta terapia es holística y tiene en cuenta no solo el padecer físico de la persona si no su estado emocional y espiritual.
Este tipo de masaje es una secuencia de presiones sobre puntos y meridianos, compresiones circulatorias, movilizaciones articulares, estiramientos, y estimulaciones reflejas. Todo ello encadenado en un ritmo regular, donde la respiración del masajista se armoniza con la del paciente. El masaje se aplica a todo el cuerpo, desde los dedos de los pies hasta el cráneo. Su trabajo se centra en eliminar toxinas, liberando el Qi y ofreciendo al receptor del masaje una sensación profunda de paz tanto en su cuerpo como en su mente.
El objetivo del masaje thai es armonizar, asegurarle un óptimo fluir y estimular toda la energía del cuerpo del paciente, así como equilibrar las funciones de los 4 elementos fundamentales del cuerpo:
  • La Tierra: partículas sólidas (huesos, músculos...) 
  • El Agua: sangre y secreciones
  • El Fuego: digestión y metabolismo
  • El Aire: respiración y circulación sanguínea
La palabra tailandesa Nuad significa 'tocar con la intención de aliviar o curar', mientras que Boran deriva del vocablo sánscrito 'Purana', el que a su vez puede traducirse como 'algo sagrado, antiguo y reverenciado'.

Fuentes:

La vestimenta como primer hábitat del cuerpo y vínculo entre el individuo y su contexto

"Habitar" es uno de los verbos que bien podrían definir el universo de lo humano. "Habitar" refiere aquí a la relación activa entre el sujeto y el contexto: el hombre o la mujer como cuerpo presente en un complejo de espacio y tiempo (circunstanciales, determinados), y por ende remite a la "situación" que remite de ese intercambio recíproco.
Habitar, como acción humana, es un hecho vital. Expresa el vínculo entre el individuo y el mundo tangible. Por ende, implica un conjunto de conductas, comportamientos, modos de interactuar con los otros y con el entorno, y por lo tanto de definir aquello que llamamos "vida cotidiana". En palabras de Roberto Doberti, cada conformación del habitar conlleva un "cómo", requiere un procedimiento, una manera de desempeñarse, e induce a la vez a la conformación de hábitos que modelan el trato, los vínculos, la cultura.
El vestido es hábito y costumbre: es el primer espacio -la forma más inmediata- que se habita, y es el factor que condiciona más directamente al cuerpo en la postura, la gestualidad y la comunicación e interpretación de las sensaciones y el movimiento. Así, el vestido regula los modos de vinculación entre el cuerpo y el entorno. Media entre el cuerpo y el contexto. Es el borde de lo público y lo privado a escala individual. Hacia adentro funciona como interioridad, textura íntima, y hacia afuera, como exterioridad y aspecto, deviene textualidad.
El cuerpo es el interior de la vestimenta, su "contenido" y soporte, mientras que la vestimenta, que lo cubre como una segunda piel o primera casa, se transforma en su primer espacio de contención y, también, de significación en el ámbito público.
El vestido cubre y descubre al cuerpo, insinuando, acentuando u ocultando sus formas. Delimita su posibilidad de movimiento incluso en los gestos requeridos para entrar y salir de la ropa. Crea una nueva piel, que así como califica al cuerpo, lo habilita o inhabilita para adaptarse a las diferentes circunstancias y condiciones del medio ambiente. Por todo esto, el vestido puede ser experimentado como lastre o teatralidad, como protección, impedimento, armadura o levedad.
Dado que la ropa no es "autoportante", sino que toma forma a partir de un cuerpo-usuario, cuerpo y vestimenta establecen una relación dialéctica que hace que ambos modifiquen su estatus constantemente. Así, el cuerpo contextualiza la vestimenta y la vestimenta contextualiza al cuerpo, en un continuo que dota a ambos de fisonomía y sentido nuevos.
Este escrito surge de las experiencias realizadas desde 1989 en la Cátedra Diseño de Indumentaria de la carrera de Diseño de Indumentaria y Textil de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. Es, entonces, el resultado del intercambio con docentes y alumnos, en el intento de ampliar nuestra comprensión del diseño y encontrar un marco teórico apto y abierto para el desarrollo de la disciplina.
En este sentido, la cátedra fue y sigue siendo un gran laboratorio. Un centro de pruebas y ensayos, de caminos imprevistos, de investigación y desarrollo de metodologías. Lo que nos une es la creación de una zona de intercambio. El nexo, el vínculo para encontrarse con el otro y con uno mismo. La labor de taller es sumamente vital.
De hecho, por más planificación y método que se pueda emplear, el proceso de aprendizaje y enseñanza del diseño tiene una instancia misteriosa que proviene justamente de ese aire, del vínculo, y eso produce una sensación de gozoso equilibrio inestable. Por todo esto, a mi entender el diseño está asociado a la ética. Plantea mejorar lo que ya existe, y exige soñar, imaginar e intervenir, con un aporte personal, en una situación dada. Requiere que el diseñador le entregue sin reservas todos sus saberes y experiencias. Cuando esto sucede, ese espacio de creación se vuelve sagrado.
Este quehacer en la cátedra ha sido un punto de inflexión en mi vida. Me posibilitó unir dos partes de mí hasta el momento disociadas: la danza y la arquitectura o, mejor dicho, el cuerpo y el espacio. 
Según Christopher Alexander, "el diseño es la forma que mejor se relaciona con el contexto". La forma es el aspecto del mundo susceptible de ser modelado. El contexto, el factor que plantea las condiciones para su conformación: un escenario cambiante que será a su vez modificado por la intervención de la forma proyectada.

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Fragmentos de:
ANDREA SALTZMAN - El cuerpo diseñado: Sobre la forma en el proyecto de la vestimenta

Contacto y retiro: El límite entre el individuo y el ambiente

El ambiente no crea al individuo, como tampoco el individuo crea al ambiente. Cada uno es lo que es: cada cual tiene su carácter particular debido a su relación consigo mismo, con el otro y con el todo.
El estudio del modo como el ser humano funciona en su ambiente es el estudio de aquello que ocurre en el límite de contacto entre el individuo y su ambiente. Es en este límite de contacto donde ocurren los eventos psicológicos.
El ambiente y el organismo están en una relación de reciprocidad, es de hecho una relación de opuestos dialécticos.
Además de necesidades y un sistema de orientación y de manipulación con los cuales lograr la satisfacción, el individuo tiene actitudes hacia aquellas cosas existentes en el ambiente que pueden facilitar o entorpecer su búsqueda de satisfacción.
Los objetos en el mundo reciben una catexis. De aquellos que son deseables porque ayudan a satisfacer las necesidades del individuo y a restaurar su equilibrio perturbado, se dice que poseen una catexis positiva. Se dice que tienen catexis negativa aquellos objetos que son indeseables.
El hombre vive suspendido entre la impaciencia y el miedo. La primera forma emocional que asume la excitación -generada por la presencia de una necesidad y su concomitante perturbación del balance- es la impaciencia. La impaciencia es la base de la catexis positiva. Por el contrario, el miedo es la base de todas las catexis negativas, es la experiencia que va en contra de la supervivencia. La catexis negativa apunta hacia el peligro, hacia el apoyo disminuido, o incluso hacia la muerte.
El individuo quiere apropiarse o ganarse ("contacto") aquellos objetos o personas en el ambiente que tienen catexis positiva. Por otra parte, el individuo tiene una orientación completamente diferente hacia aquellos objetos o personas que tienen una catexis negativa, a éstos los quisiera aniquilar o remover del campo ("retiro").
El contacto y el retiro son opuestos dialécticos. Son descripciones de los modos como enfrentamos los eventos psicológicos, son los modos que tenemos para tratar en el límite de contacto con objetos en el campo. En el campo organismo/ambiente, las catexis positivas y negativas (contacto y retiro) se comportan de forma muy similar a las fuerzas atractivas y aversivas del magnetismo. El campo total compuesto de organismo/ambiente es en sí una unidad diferenciada dialécticamente. Biológicamente se diferencia en organismo y ambiente, psicológicamente en lo propio y lo otro, moralmente en egoísmo y altruísmo, científicamente en subjetivo y objetivo.
Cuando el objeto catexial, ya sea su catexis positiva o negativa, ha sido apropiado o aniquilado, contactado o alejado, o tratado de alguna manera satisfactoria para el individuo, entonces tanto él como la necesidad con la cual está asociada desaparecen del ambiente; se dice que la gestalt está cerrada.
Este "contactarse con" y "retirarse del" ambiente, esta aceptación y rechazo del ambiente, son las funciones más importantes de la personalidad integral. Esto reside en la capacidad de discriminar.
La fuerza básica que energiza toda nuestra acción es la emoción. Las emociones son nuestra vida misma.

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Fragmentos de:
FRITZ PERLS - El enfoque gestáltico: Testimonios de terapia

La mirada holística: La fantasía para resolver problemas en la realidad

Llamaremos "fantasía" a la actividad mental del pensar, a menudo irracional: soñar, imaginar, teorizar, anticipar, utilizar al máximo la capacidad de manejar símbolos.
La actividad fantasiosa es aquella actividad del ser humano que, mediante el uso de símbolos, tiende a reproducir la realidad en una escala disminuida. Como actividad que implica el uso de símbolos, deriva de la realidad, ya que los símbolos mismos son inicialmente derivados de la realidad. Los símbolos comienzan como rótulos para los objetos y los procesos; proliferan y crecen hasta ser rótulos de rótulos y rótulos de rótulos de rótulos. Incluso los símbolos jamás pueden aproximarse a la realidad, pero comienzan en la realidad.
La reproducción de la realidad puede extraviarse de sus orígenes, de la realidad con la cual estaba originalmente conectada. Pero está relacionada siempre de alguna manera a una realidad que tiene una existencia significativa para aquella persona en cuya actividad fantasiosa penetra.
Anticipo en fantasía lo que ocurrirá en la realidad, aunque la correspondencia entre mi anticipación fantaseada y la situación real no sea absoluta, pero lo suficientemente aproximada como para que base mis acciones en ella.
Es así entonces que la actividad mental actúa, para el individuo, como ahorrador de tiempo, energía y trabajo.
Cuando yo fantaseo o dirijo mi atención a un problema, utilizo una pequeña parte de mi energía disponible internamente para producir una cantidad mayor de energía corporal o externa eficientemente distribuida. Pensamos acerca de problemas en la fantasía para poder resolverlos en la realidad.
El organismo actúa y reacciona al ambiente con mayor o menos intensidad. A medida que la intensidad aumenta, el comportamiento mental se convierte en comportamiento físico (y viceversa).
Cuando su comportamiento es de intensidad menor, su actividad física aparente se torna en actividad mental inaparente.
La capacidad del hombre de abstraer y de combinar abstracciones, su capacidad de inventar símbolos, de crear arte y ciencia, todas ellas están íntimamente relacionadas con su capacidad de fantasear. La habilidad básica para crear y usar símbolos se fomenta con los productos reales del uso de símbolos.
Entre los niveles de pensar y hacer hay una etapa intermedia, la etapa de "jugar a", que es la de representar roles.

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Fragmentos de:
FRITZ PERLS - El enfoque gestáltico: Testimonios de terapia